lunes, 14 de diciembre de 2009

Desciende el consumo de alcohol y cannabis en Catalunya y sube el de cocaína


La edad y el poder adquisitivo no son factores que influyan decididamente en el consumo, aunque sí lo hacen en el aumento o no de los factores de riesgo

Catalunya registró en los últimos años un descenso en el consumo de alcohol y cannabis en todas las franjas de edad --del 67,7% de la población que lo consumió en el último mes en el caso del alcohol en 2003 al 61,9% cuatro años después y del 11,4% al 9,7% en el caso del cannabis--, mientras que subió ligeramente el consumo de cocaína --del 0,7% al 2,6%--, según datos de la Conselleria de Salud dados a conocer hoy.


La consellera Marina Geli, que participó en una sesión informativa sobre el consumo de drogas y las medidas adoptadas por el departamento que dirige en el marco de la Comisión de Salud del Parlament, especificó que el consumo de dichas drogas es "intergeneracional e interclasista", por lo que la edad y el poder adquisitivo no son factores que influyan decididamente en el consumo, aunque sí lo hacen en el aumento o no de los factores de riesgo.

La reducción en el consumo de alcohol y cannabis se refleja también en datos correspondientes a la población entre 15 y 29 años, si bien el consumo de cocaína en esta franja de edad pasó del 1,5% de la población que manifestó haberla consumido una vez en el último mes en 2003 al 5,7% en 2007. Aún así, Geli apuntó a que los datos preliminares de 2008 y 2009 reflejan una "cierta estabilización".

Por orden de problemas causados, la titular de Salud señaló que el alcohol "continúa siendo el primer problema de salud pública" en materia de adicciones, seguido por el tabaco.

En tercer lugar, y debido a la "banalización" de su consumo se encontraría el cannabis, si bien está a la baja, y la cocaína, que ha substituido a la heroína. Los datos de la Conselleria evidenciaron que el alcohol es el segundo factor de riesgo en la salud vascular --por detrás del tabaco y por delante de la hipertensión y el colesterol--, así como que el coste global en Europa del consumo patológico de alcohol alcanza los 125.000 millones de euros anuales --contabilizando mortalidad, bajas laborales, delincuencia y demás--.

El resto de cifras reflejaron asimismo que se ha estabilizado en torno a las 8.000 personas el número de pacientes que siguen el programa de sustitución de la heroína por la metadona, y que la mortalidad por reacción aguda adversa a las drogas se ha reducido desde el año 2000 --226 muertes-- hasta las 101 muertes de 2007.

Síndome de Peter Pan
Geli asoció el consumo de drogas al ocio nocturno y a una especie de "síndrome de Peter Pan" en el que las personas quieren prolongar su juventud y encuentran en las drogas un modo de hacerlo, por sentir que no crecen.

Esto se produciría no solo en los que no quieren envejecer, sino también en los más jóvenes para sentir que llegan antes a su adolescencia. Asimismo, la consellera habló de la "extensión de los fines de semana", con una inclusión del consumo de drogas la noche del jueves o más horas de fiesta hasta el amanecer.

En cualquier caso, la titular de la Conselleria reivindicó la validez del "pacto con el ocio nocturno" que llevó a prohibir las ofertas en bares y discotecas para promocionar alcohol barato, y confió en que el cambio de patrones culturales, como ha sucedido con el tabaco, suponga una disminución futura de las conductas de riesgo.


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