martes, 10 de agosto de 2010

UN CIRCUITO CINGULAR LIGADO A CAMBIOS GENÉTICOS MIDE LA ADICCIÓN NICOTÍNICA

Investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos y de la Universidad de Maryland se han valido de estudios de amplio espectro genómico para identificar variantes genéticas en la subunidad 7-5-73-84 del receptor nicotínico de acetilcolina que se asocian con el hábito tabáquico.


La imagen muestra circuitos funcionalmente conectados ligados a zonas subcorticales, que se han mostrado especialmente asociados con el tabaquismo y con Asp398Asn. Seis de los siete circuitos hallados se relacionan con el cingulado dorsal anterior. El alelo de riesgo Asn reduce la conectividad funcional entre esta área cerebral y el núcleo derecho innominado, la amígdala derecha, el núcleo accumbens bilateral y el hipocampo bilateral.

Los resultados de su trabajo, cuyo investigador principal es Elliot A. Stein, se publican hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Hasta el momento existen numerosas lagunas de conocimiento sobre cómo la genética determina un mayor riesgo ligado al tabaco a través de la expresión neurológica. Este estudio demuestra que una variante genética de 75, Asp398Asn, está relacionada con el circuito amígdala estriado-extendido ventral cingulado anterior dorsal. El riesgo ligado a los alelos hace decrecer la fuerza conectiva funcional intrínseca de este circuito.

Los autores destacan que este efecto se observa independientemente de si un individuo es fumador o no, aunque la potencia del circuito sí es diferente entre personas con o sin el hábito tabáquico. Es un factor predictor de adicción grave en fumadores y no es de carácter secundario al hábito per se, por lo que representa un biomarcador ligado al circuito.

En trastorno mental
Este mismo circuito se encuentra dañado también en personas con enfermedad mental, que suelen tener las tasas más altas de tabaquismo. Identificar dónde y cómo los circuitos neuronales vinculan genes y tabaquismo permitirá a la comunidad identificar nuevas dianas para mejorar el abordaje terapéutico, finalizan los investigadores.
(PNAS 2010; DOI: 10. 1073/pnas.1004745107).

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