martes, 3 de agosto de 2010

LA GUARDIA CIVIL HARÁ CONTROLES DE ALCOHOL MAÑANA, TARDE Y NOCHE

Las carreteras secundarias que conducen a las villas en fiestas serán unos de los puntos más vigilados

Agosto es época de fiestas. Patronales o gastronómicas, son pocos los pueblos o parroquias que en algún momento del mes no acojan algún tipo de celebración veraniega. Es precisamente esa proliferación de verbenas y ágapes regados con vino o vermú la que ha llevado a los agentes de la Guardia Civil de Tráfico a intensificar los controles de alcoholemia por todo el territorio gallego. Y lo harán durante la mañana, la tarde y la noche. «Estarán en cualquier carretera y a cualquier hora», advierte José Hermida, teniente coronel jefe de la Guardia Civil de Tráfico de Galicia.

Una de las grandes preocupaciones de los agentes es concienciar a la población de que cuando se bebe no se puede coger el coche. Hay muchas vidas en juego. «Hay que pensar lo mucho que sorprendería leer que un piloto de un avión ha consumido alcohol antes de emprender un viaje; pues es igual cuando va a pilotarse un vehículo. La diferencia es que el primero lleva más pasajeros a su cargo», ejemplifica Hermida.

Quienes parecen comenzar a tomar una mayor conciencia de lo que ocurre en el momento en el que la conducción es aderezada con unas gotas de alcohol son los más jóvenes. Las estadísticas que maneja la Guardia Civil de Tráfico en Galicia muestran que no son precisamente los que tienen edades marcadas entre los 18 y los 25 años los que rebasan con mayor frecuencia los 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado que marca la ley como tope para poder coger el coche (0,15 para conductores noveles o profesionales). Son los varones de mediana edad los que más arriesgan con el alcohol a la hora de coger el coche para volver a casa. Y cada vez hay más mujeres, tal y como apunta el teniente coronel Hermida. «Hasta hace poco el porcentaje era bajo, estaba en torno a un 3 o un 4%, pero ahora ronda ya el 10%», explica.

Aunque no es el único tópico que desmontan los datos. Frente al pensamiento que puede existir a priori de que son los controles de primera hora de la noche los que más infractores pueden detectar, desde la Guardia Civil apuntan que son los que se realizan durante la mañana posterior a una noche de copas los que descubren un mayor número de casos de denuncias por alcohol.

Pontevedra, a la cabeza

Y en Galicia, la que se lleva la palma en cuanto a conductores ebrios es Pontevedra. Porque en torno a la mitad de los mil que cada mes son descubiertos por los agentes de tráfico como promedio conduciendo bajo los efectos del alcohol en Galicia recorrían alguna de las vías que cruzan esa parte del sur galaico.

El riesgo aumenta, sobre todo, en las áreas de los grandes epicentros de la movida nocturna. Esos puntos aumentan en verano. Ahí el hecho de conducir por carreteras secundarias para evitar controles aumenta el riesgo porque las condiciones del asfalto empeoran frente a las que tienen vías de alta capacidad como las autovías. Y lo peor, apuntan desde la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, es que muchos de esos conductores que han bebido antes de coger el vehículo para regresar ponen en riesgo a otros que circulan cumpliendo las normas de seguridad.


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