lunes, 22 de marzo de 2010

Tterrazas antibotellón

Los bares de Chueca y de las plazas del Ángel y del Dos de Mayo ya pueden instalar veladores

El Ayuntamiento ha cambiado la ordenanza para que se conviertan en alternativa al consumo de alcohol en la calle.

La costumbre del botellón se ha convertido ya en una lacra para los vecinos y comerciantes de algunos barrios de la capital, especialmente en el distrito Centro. Para combatirla, el Ayuntamiento ha puesto en marcha todo tipo de iniciativas policiales, sociales y hasta de limpieza. La última idea, aunque se autorizó el pasado otoño, es ahora cuando se puede comenzar a comprobar su eficacia: las terrazas antibotellón.

Fue el concejal del distrito Centro, José Enrique Núñez, quien impulsó la iniciativa de autorizar a los bares que pongan mesas y sillas en el exterior de sus establecimientos, en plazas donde estaba prohibido. Así, en la del Dos de Mayo, la del Ángel y en la de Chueca, se abrió la veda para que los empresarios combatieran el consumo de alcohol ilegal en la calle, con uno legal y que genera muchas menos molestias a los vecinos.

En estos espacios no se podían poner terrazas hasta ahora porque tenían una protección acústica especial. Algo que, evidentemente, los aficionados al botellón no respetan. Para solucionar esta contradicción, Núñez propuso quitar espacio a quienes beben en la calle mediante otro tipo de ocio que, al estar regulado, tiene las garantías de que produce menos molestias a los vecinos.

Los bares o restaurantes que quieran poner una terraza tendrán que ceñirse a la normativa que les obliga a que el ruido que producen, entre las siete de la mañana y las once de la noche, no puede superar los 65 decibelios o, en horario nocturno, los 55 decibelios. Igualmente, las terrazas no podrán estar abiertas todo el tiempo que quieran, sino que tendrán que cerrar a la 1:30 horas de la madrugada los viernes y sábados y a medianoche entre semana. Un horario que, en principio, disuadirá a los «botelloneros» de ocupar el espacio una vez se retiren las mesas y las sillas, cuyo número dependerá del ancho del local.

En estas tres plazas ya había algunas terrazas, pero su situación era irregular. Según explicaron desde la asociación de empresarios de Chueca (Aegal), la autorización para instalarlas ya se ha pedido, tramitado y concedido. Los locales tan sólo están esperando el buen tiempo, como el que ayer anunció el comienzo de la primavera este fin de semana, para instalar sus mesas y sillas en los espacios marcados por el Ayuntamiento, una pequeña marca de pintura verde que señala los límites para la expansión de las terrazas para cada local.

«Todos los bares de la plaza de Chueca, menos uno que es especial y no puede, han pedido su terraza», explicó Maica Contreras, presidenta de Aegal, quien añadió que llevan años detrás de esta iniciativa. «Estamos completamente a favor, puesto que es una forma controlada de disfrutar del ocio nocturno y prestar una oferta adecuada para ello en unos espacios que ya no estarán invadidos por el botellón», explicó. Con todo, Contreras se mostró cauta sobre la eficacia de la medida: «En líneas generales es positiva pero es necesaria más presencia policial y prohibir la venta de alcohol ambulante», consideró.

El presidente de la Asociación de Locales de Ocio Nocturno, Vicente Pizcueta, señaló que los empresarios siempre han defendido la opción de ocupar los espacios del botellón con actividades que fomenten un ocio que no perjudique al entorno y a los vecinos. «Permitir las terrazas es una buena solución creativa para evitar el ruido porque hay que recordar que detrás de cada establecimiento hay un empresario que protege su negocio y, por consiguiente, su entorno», apuntó.

Una vez comience de lleno la temporada de restauración al aire libre y, a la vez, el aumento del consumo de alcohol en la calle, habrá que comprobar la eficacia de esta media en las plazas del centro más concurridas por los amantes del botellón. En caso de que, al ver ocupados por mesas y sillas sus rincones más habituales, trasladen la molesta costumbre a otros barrios de Madrid, la iniciativa de las terrazas antibotellón podría seguirlos. De hecho, el concejal de Centro aseguró que en el distrito de Salamanca ya lo están valorando.

Más baldeos preventivos
Además de las terrazas, actualmente están en marcha varias iniciativas para acabar con el botellón. La más original de todas la puso en marcha el área de Medio Ambiente, que invierte mucho dinero en limpiar las consecuencias de esa molesta costumbre –hay 34 brigadas limpia-botellón que trabajan a destajo cada fin de semana–. Se trata de los baldeos preventivos en las plazas más frecuentadas por los «botelloneros». Pasada la medianoche, cuando comienzan a llegar los chavales con sus botellas, los servicios de limpieza empapan bien los lugares donde se suelen acomodar para que, al menos, tengan que estar de pie hasta que se vayan.


ANÁLISIS
Sanciones y presión policial
- ¿Falta presión policial para acabar con los botelloneros?
–En su primera reunión con la delegada del Gobierno, Amparo Valcarce, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, le pidió más ayuda para acabar con el consumo de alcohol en la calle. Además, el Consistorio incrementó en un 58 por ciento las actuaciones policiales contra el botellón. Sólo en el mes de enero de este año, la Policía Municipal abrió 922 expedientes al respecto.


- ¿Es suficiente con las patrullas en las plazas?
–Además de la vigilancia en los lugares preferidos por los botelloneros, el área de Seguridad y Movilidad, en colaboración con Medio Ambiente, pusieron en marcha unas patrullas para combatir el exceso de ruido provocado por la gente en la calle. También se imponen sanciones de entre 100 y 120 euros por la basura generada por la actividad de beber en la vía pública.


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