lunes, 1 de marzo de 2010

Las benzodiacepinas crean adicción al actuar sobre el sistema dopaminérgico

LOS FÁRMACOS ACTIVAN EL SISTEMA DOPAMINÉRGICO

El empleo continuado de las benzodiacepinas crea adicción, pero ¿cómo? Un grupo de científicos ha identificado el mecanismo básico que lo explica, y lo publican hoy en Nature: los fármacos actúan sobre una parte concreta de cierto receptor del neurotransmisor GABA, lo que a su vez supone una activación del sistema dopaminérgico.

Las benzodiacepinas son seguras y eficaces pero también adictivas y ello limita su potencial uso terapéutico en los trastornos de la ansiedad, el insomnio y los espasmos musculares. La mayoría de las sustancias que crean adicción actúan sobre el mismo circuito cerebral: el sistema dopaminérgico, que a su vez estimula el mecanismo de recompensa natural, como el que se obtiene con la comida y el sexo. Se sabía que las benzodiacepinas estimulan este circuito, pero no cómo.

La solución a esa incógnita podría encontrarse en el estudio que se publica hoy en Nature. Un grupo de científicos, encabezados por Christian Lüscher, de la Universidad de Ginebra (Suiza), ha hallado la conexión entre las benzodiacepinas y el sistema dopaminérgico. Dicha familia farmacológica consigue sus efectos calmantes gracias a la activación del complejo ácido gamma-aminobutírico (GABA). Según los investigadores, la activación del receptor del neurotransmisor GABA eleva los niveles de dopamina precisamente en los circuitos neuronales bien conocidos por su implicación en otras sustancias adictivas, como el cánnabis y los opioides. Además, ese efecto parece depender de la capacidad de las benzodiacepinas para vincularse a una parte concreta de cierto receptor GABA: la subunidad alfa 1 del receptor tipo A del neurotransmisor.

La localización de ese lugar concreto es importante puesto que abre la posibilidad de desarrollar benzodiacepinas que se unan a otra región de diferente, ofreciendo de esta forma beneficios terapéuticos sin los efectos secundarios de la adicción.

En un artículo sobre este trabajo, que aparece también en Nature, Arthur C. Riegel y Peter W. Kalivas, de la Universidad de Carolina del Sur (Charleston), comentan que éste es el primer trabajo en identificar un mecanismo molecular que explica la adicción de las benzodiacepinas; no obstante, también recuerdan que hacen falta más estudios sobre el contexto del mecanismo propuesto.

(Nature 2010; 463: 769-774).


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