miércoles, 5 de mayo de 2010

Identifican múltiples 'locus' asociados al hábito tabáquico

CONDICIONAN LA TENDENCIA A FUMAR MÁS O MENOS

Tres estudios que publica hoy la revista Nature Genetics aportan nuevas pistas para entender la relación entre la genética y el hábito tabáquico, ya que se han identificado regiones del genoma que están relacionadas con el número de cigarrillos que consume una persona al día.

Una parte de la conducta tabáquica, así como la variabilidad del impacto de este hábito en la salud, está asociada con la configuración genética de los individuos, según sugieren los resultados de tres estudios internacionales que publica hoy la revista Nature Genetics, cuyos resultados identifican diversos locus relacionados con el consumo de cigarrillos, así como con el inicio y el abandono de esta conducta.

Por una parte, un estudio en el que han participado Antonio Agudo y Xavier Castellsagué, del Instituto Catalán de Oncología (ICO), ha descrito que la región 15q25 del gen receptor de nicotina CHRNA3, así como la 10q25 y la 9q13 del gen EGLN2, están relacionadas con el número de cigarrillos que consume una persona por día.



Además, las conclusiones de este metanálisis de diversos fenotipos en las cohortes del Consorcio Tabaco y Genética, ha vinculado el gen BDNF del cromosoma 11 con el inicio del hábito tabáquico y el gen DBH del cromosoma 9 con el abandono de esta conducta.

El proyecto se ha realizado en colaboración con la Red Europea de Epidemiología Genética y Genómica (Engage, por sus siglas en inglés) y el consorcio Oxford-GlaxoSmithKline (Ox-GSK) y se ha centrado en las 15 regiones más significativas relacionadas con el hábito tabáquico.

Agudo ha comentado a Diario Médico que hasta ahora se desconoce si estas variantes genéticas, principalmente en el cromosoma 15, tienen una relación causal o no con el hábito tabáquico, pero "son marcadores, y sabemos que hay una serie de variantes que condicionan que las personas tengan una tendencia a fumar más o menos".

En su opinión, aunque de momento sólo existen asociaciones indirectas, "lo más importante es que apuntan a unas regiones que hay que investigar más".

Antecedentes
Estudios previos ya habían puesto sobre la mesa que las regiones 15q24, 15q25 y 15q25.1 del brazo largo del cromosoma 15, que es precisamente donde se codifican los receptores nicotínico-colinérgicos, estaban relacionadas con la susceptibilidad genética para desarrollar cáncer de pulmón. En su día, fueron los primeros datos pangenómicos de asociación que describían un componente genético en una patología estrechamente relacionada con un factor ambiental: el tabaco.

Posteriormente, el grupo del ICO que dirige Agudo también encontró que el locus 5p15.33 aparece modificado con más frecuencia en los pacientes que han sufrido un cáncer de pulmón.

Además, otro trabajo coordinado por la compañía islandesa deCODE Genetics había descubierto que existe relación entre la variación de un solo nucleótido (SNP) del cromosoma 15q25 y la adicción a la nicotina, así como con el riesgo de cáncer de pulmón.

Nuevos datos
Los nuevos trabajos han identificado un nuevo SNP común en los cromosomas 8p11 y 19q13 que, entre los fumadores, aumenta el número de cigarrillos fumados por día, una medida de la adicción a la nicotina, además de que aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

Otro estudio ha confirmado un efecto sobre la cantidad de cigarrillos fumados en un el locus 15q25, que incluye los genes CHRNA5, CHRNA3 y CHRNB4.

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